Vilafranca del Penedès – Mazinger Z

Ruta circular en moto que discurre por la zona del Penedès partiendo desde Vilafranca del Penedès hasta alcanzar en la mitad del trayecto la emblemática estatua del Mazinger Z que hay en la localidad de Cabra del Camp.

Salimos del la “Rambla de Sant Francesc” en el centro de Vilafranca del Penedès en dirección sur-oeste para coger la carretera B-212 hacia “Sant Jaume dels Domenys”. Este primer tramo es relativamente llano y un poco aburrido. A continuación, giramos a la derecha para coger la carretera TP-2442 en dirección norte-oeste que rápidamente se convertirá en una pista asfaltada sin marcas de separación de carriles que empieza a ascender la sierra de “El Montmell-Marmellar”. Una vez pasemos cerca del ”Puig de la Tiula”, descenderemos ligeramente hasta “el Pla de Manlleu”. Desde este punto volvemos a ascender hasta ya haber salido del barrio de “Can Llenes” de la localidad de Bonany donde de nuevo volvemos a descender. Cuidado con este tramo de carretera hasta “Santes Creus” pues tampoco hay línea de separación entre carriles ni vallas quitamiedos en las curvas. Además la calzada no es muy ancha.

Una vez en “Santes Creus” giramos a la derecha para coger la carretera TP-2002 hacia “el Pont d’Armentera”. A la salida del pueblo tenemos la opción (casi obligada) de desviar-nos temporalmente a la izquierda para ir a ver un muy desconocido pero icónico punto de la zona: La gigante estatua del famoso robot de anime Mazinger Z. Tras recorrer poco más de 3km por la C-37 nos desviamos a la derecha (está bien indicado) hacia el barrio del “Mas del Plata” de la localidad de Cabra del Camp. Callejeamos un poco hasta llegar a una especie de solar donde ya desde la lejanía veremos esta bestia de más 10 metros de altura. La verdad es que impresiona y la recreación es fidedigna. Sacad vuestros móviles porque la criatura da para una buena sesión de fotos “instagrameable”. Quizás incluso tenéis que hacer cola para sacaros las fotos.

Una vez ya hayamos saciado nuestra sed de protagonismo en las redes sociales, cogemos nuestra querida máquina y deshacemos el camino hasta “el Pont d’Armentera” donde esta vez seguimos en la otra dirección ascendiendo por la carretera C-37. Pasado el pueblo del Querol llegamos momentáneamente a un punto donde un desvío a la izquierda, casi en sentido contrario y por lo que es una pista asfaltada estrecha, asciende hasta el pueblo de Seguer. Allí empalmamos con la carretera T-201 que siguiéndola en dirección norte nos lleva hasta Pontils. Todo este tramo de carretera desde “el Pont d’Armentera” está en mejores condiciones que las anteriores y es mucho más bonita. Remarcar el paso por “Santa Perpètua de Gaià” donde hay unas magnificas vistas de una torre medieval. Una vez en Pontils giramos a la derecha por la carretera TV-2011 en dirección norte-este que nos llevará a la carretera B-220 hasta el pueblo de “la Llacuna”. Este tramo de ascenso y descenso al final es mucho más abierto y recto. Los paisajes son magníficos y en un día soleado la luz abunda. ¡Por fin un tramo seco de carretera!

Desde “la Llacuna” empezamos un tramo de pronunciado ascenso por la carretera BP-2121 que acabará cruzando la “Serra d’Ancosa” por el “Collet de la Serra”. Este es el punto más alto de la ruta. Seguimos la misma carretera hasta “els Camps de l’Abereda” donde hay un desvío a la izquierda que cogeremos (en nuestro caso nos equivocamos y seguimos adelante un par de quilómetros para luego rectificar). Este desvío nos hace subir momentáneamente, siguiendo la carretera BP-2126, hasta el barrio de Montjuic de “Guardiola de Font-Rubí” donde ya descenderemos de forma continuadoa hasta el final. En “Guardiola de Font-Rubí” nos desviamos a la derecha en dirección sur por la carretera BV-2151 hasta recuperar de nuevo la carretera BP-2121, que antes habíamos dejado. Esta nos llevará de vuelta a la “Rambla de Sant Francesc” de Vilafranca del Penedès.

Durante la ruta hay infinitud de bares o restaurantes donde parar hacer un buen desayuno, asado o “calçotada” aunque nosotros no lo hicimos. Por el contrario, nosotros paramos a comer al final de la ruta en el restaurante de “Cal Figarot “de los “Castellers de Vilafranca”. La verdad es que es un sitio de tapeo que nos encantó.

Considero que la ruta es entretenida pero hay que estar muy pendiente de la calzada constantemente ya sea por su estrechez, la calidad de la misma o incluso los numerosos ciclistas que te vas encontrando. Debido a esto cuesta disfrutar de los paisajes. Por suerte, el paso por la estatua de Mazinger Z hace que la ruta sea mucho más amena.

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