La teoría de la evolución asistida

Aunque ciertas comunidades aún la rechazan, la teoría de la evolución de las especies de Darwin es una teoría bien establecida entre la sociedad. Casi nadie duda que exista un vinculo histórico entre la evolución del hombre y el chimpancé. De echo, ambas especies son parientes lejanas de la musaraña que trascendió cuando los dinosaurios dejaron de reinar la Tierra.

Según esta teoría los atributos de cada especie son los que son porque los individuos con atributos diferentes eran menos aptos a su entorno y en consecuencia murieron antes de poder dejar descendencia. Cada especie ha ido evolucionando a base de ensayo y error. Las jirafas con cuellos cortos no pudieron llegar a las ramas más altas para alimentarse y murieron. Solo las especies más aptas pudieron transmitir sus genes más favorables para sobrevivir a su entorno. Es como si la naturaleza disparara una gran cantidad de balas contra una diana sin precisión alguna, pero debido a la gran estadística alguna de ellas impactara justo en el centro. Con tiempo y un gran numero de intentos se puede llegar a cualquier objetivo por muy inepto que se sea. Sin embargo, eso es una forma de avanzar muy ineficiente.

Por otro lado, la evolución Darwiniana ha cruzado una frontera crucial, la producción de individuos inteligentes; los humanos. Los humanos somos los primeros seres capaces de entender por qué somos como somos y como hemos llegado hasta aquí. Es más, podemos burlar la evolución Darwiniana a nuestro antojo. Por ejemplo, creéis que hay alguna especie cuyos individuos con defectos en la vista, oído u otras discapacidades, tenga igualdad de oportunidades que sus compañeros sanos? Con ayuda de unas gafas, audífonos u otros tratamientos somos capaces de neutralizar estas flaquezas. La evolución Darwiniana ya no es aplicable a los humanos. Somos capaces incluso de modificar a nuestra voluntad las características de ciertas especies. Con la ingeniería genética, podemos conseguir una variación de ciertos arboles frutales que den frutas mas grandes, dulces y sabrosas.

Llegará un día en el que nos modificaremos genéticamente nosotros mismos para ser más inteligentes y fuertes. Habremos evolucionado, sí, pero a nuestra merced, de forma asistida con el objetivo claro de mejorar nuestra especie.

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